9 maneras fáciles de ahorrar viajando cuando estás de vacaciones

9 maneras fáciles de ahorrar viajando cuando estás de vacaciones

1. Viaja en las fechas más económicas. Ser flexible en las fechas tiene premio y es que no es lo mismo volar en pleno agosto que hacerlo en el mes de febrero, o hacer una escapada de viernes a domingo, que hacerlo de jueves a martes. Si eres flexible, podrás encontrar verdaderos chollos que te permitirán abaratar muchísimo tu presupuesto de viaje. ¿A que no es lo mismo volar a Japón por 700 euros que hacerlo por 380? Para conseguir estos chollos, te recomendamos que te des de alta en las diferentes compañías aéreas, buscadores de vuelos y webs que publican ofertas, como Mejorvuelo y así recibirás notificaciones y actualizaciones pudiendo aprovechar cualquier oferta que salga al mercado.

2. Busca, compara y si encuentras algo mejor, cómpralo. Hay muchos factores que implican poder rebajar el precio de un vuelo. Te dejamos una pequeña lista de algunos que debes tener en cuenta para ahorrar en el momento de comprar un vuelo: Como comentábamos antes, uno de los principales factores es la flexibilidad, así que no dudes en buscar vuelos entre semana, seguro que serán mucho más económicos que los que salen un viernes-sábado y vuelven un sábado-domingo. Olvídate de los aeropuertos principales y busca aeropuertos secundarios, donde normalmente operan las compañías low cost. Estos vuelos generalmente son mucho más económicos y, aunque después tengas que coger transporte local para llegar a la ciudad, el resultado seguirá siendo más económico. Compara los precios con compañías low cost. Estas, pese a las restricciones que tienen con el equipaje, al final ofrecen precios mucho más bajos y compensan. Viaja con poco peso y así no tendrás que facturar ninguna maleta. En muchas compañías deberás pagar casi el precio del billete por facturar una maleta. Si no te importa perder unas horas en el viaje, busca vuelos con escalas ya que normalmente esta opción es mucho más económica que los vuelos directos. Antes de reservar, comprueba los precios de los billetes por separado. A veces sacar los vuelos de ida por separado de los de vuelta o con diferentes compañías, también es más barato. ¿Estarás en el aeropuerto en horas de comida? Llévatela de casa y ahorra un buen pico por ese bocata y esa botella de refresco que te supondrán el primer gran desembolso del viaje. Pero recuerda que tendrás que tomártela antes de pasar el control de pasajeros. Y si no quieres cargar con comida desde casa, siempre tienes la opción de apuntarte a un restaurante de comida rápida, donde encima tendrás wifi gratuito. Un 2×1 en toda regla. Comida en el restaurante McDonalds

3. Siempre que puedas, utiliza el transporte urbano/local. Esta es, sin duda, una de las premisas que debes tener en cuenta si no quieres gastar más dinero desplazándote por el país que por el vuelo. Acostúmbrate a moverte con autobuses o trenes en trayectos largos siempre que sea posible. El transporte público es mucho más económico, sobre todo en Asia. Además, mucho mejor si puedes optar por trayectos nocturnos ya que así te ahorrarás el alojamiento de una noche. Y para los trayectos cortos siempre autobuses urbanos, metro o transportes locales como los tuktuk o rickshaw. En trayectos cortos puedes ahorrar mucho dinero si te olvidas de los taxis, por baratos que sean (aunque hay excepciones en algunos países en los que el taxi puede convertirse en un buen aliado).

4- Haz la compra en el supermercado o mercado mientras estés de viaje. Puede parecer una tontería pero esto te hará ahorrar mucho en destinos como Islandia, donde la comida se lleva una gran parte del presupuesto de tu viaje. Por ejemplo, allí existe un supermercado llamado Bonus, el más económico de todos, donde llenar el carro de la compra es prácticamente igual que hacerlo en España. Y en los mercados no sólo ahorrarás dinero, sino que también tendrás la oportunidad de acercarte más a la gente, convivir con ellos y degustar la gastronomía local con los mejores productos.

5. No pases por el hotel. Alójate en un hostel, alquila una habitación o apúntate al couchsurfing. El alojamiento es otro de los puntos en los que se suele gastar más en un viaje. Si quieres ahorrar, olvídate de los tradicionales hoteles y busca alojamiento en hostels, guesthouses o B&B. Ahorrarás unos buenos euros cambiando el concepto de alojamiento y seguro que no te arrepentirás, no solo por el ahorro, sino también por la posibilidad de acercamiento a otros viajeros que te ofrece este tipo de alojamiento. Y si ya no quieres gastarte un duro, apúntate al couchsurfing que es, en líneas generales, una comunidad de personas que te dejan una cama o sofá en sus casas de manera gratuita.

6. Ahorra un buen pico con el cambio de divisa. Sacar dinero en el extranjero, ya sea cambiando en el banco o sacando dinero desde un cajero automático, te puede acarrear muchos cargos si no sabes bien cómo o dónde hacerlo. Debes tener en cuenta que los bancos muchas veces cobran comisiones aunque te den el cambio del día, al igual que pasa al sacar dinero en un cajero con una tarjeta de débito o crédito. Nosotros te aconsejamos que te hagas con una tarjeta prepago multidivisa GlobalCard o que cambies tu moneda en cualquier oficina de Global Exchange.

7. Elige las visitas que harás según los precios o días gratuitos. En la mayoría de los países deberás pagar por entrar en los lugares de interés o los museos. Te recomendamos que hagas una lista de los que quieres visitar y consultes su página web antes de hacerlo ya que muchos tienen días u horarios especiales en los que se hacen jornadas de puertas abiertas y podrás entrar sin pagar. En París, por ejemplo, si consultas la web oficial de turismo podrás hacerte una idea de lo que puedes ahorrar si te planificas el viaje según los días especiales.

8. Planifica el viaje con antelación. Planificar significa ahorrar. Tener tiempo para poder comprobar posibles alternativas de trayectos, fechas más económicas, alojamientos más baratos y cotejar todos esos datos requiere un tiempo, así que si empiezas a planificar tu viaje con antelación, podrás conseguir ahorrar bastante dinero. No es lo mismo reservar un hotel 2 semanas antes del viaje que hacerlo con unos meses de antelación, cuando los precios son mucho más bajos. Tener tiempo para planificar el viaje significa tener tiempo para buscar información sobre el destino y descubrir posibles visitas gratuitas, locales económicos en los que comer o bonos de descuento en transporte que seguro nos ayudarán a ahorrar viajando.

9- Comer donde come la gente local. Si no quieres dejarte un sueldo en restaurantes cuando estés viajando, opta por comer donde come la gente local. De esta forma no solo ahorrarás dinero, sino que también podrás mezclarte con la gente y llenarte de experiencias. Y no solo eso, además tendrás la oportunidad de probar la auténtica gastronomía local, a precio local y degustar auténticas maravillas. Las samosas no saben igual en un restaurante que recién salidas de una sartén en cualquier calle de India. Pero si no quieres comer en la calle, siempre tienes los restaurantes más alejados de las zonas turísticas, donde podrás hacerlo por mucho menos dinero.