Como elegir un destino

Como elegir un destino

Los viajes son experiencias profundamente subjetivas. Si cada persona es un mundo, ¡imaginaros cómo será cada viaje! Es por ello que yo no te puedo recomendar un sitio, ni tampoco tus familiares, amigos, colegas y antiguos compañeros del colegio a través de sus “golosas” fotos en Facebook (aunque según un estudio reciente, Facebook sabe mas de ti que tu propia madre o pareja… ¡incluso mas que tu de ti mismo!).

¿Por qué no guiarse por las recomendaciones de la gente que te conoce? Bueno, porque cada persona busca algo diferente en su viaje, lo que motiva, divierte, aburre o entusiasma a una persona no necesariamente le motivará, divertirá, aburrirá o entusiasmará a otra. Además, el estado de ánimo influye, el estado físico y mental también. Escalar el Monte Everest será la ostia y una experiencia de esas que te cambian la vida para siempre, pero mis rodillas que sufren de condromalacia y mi patético estado físico por un sedentarismo brutal -labrado a lo largo de los últimos años en una oficina- no creo que estén de acuerdo con que escalarlo sea la opción más acertada para mi.